Según Huizinga:
"[...]el juego, en su aspecto formal, es una
acción libre ejecutada "como si" y sentida como situada
fuera de la vida corriente, pero que, a pesar de todo, puede absorber
por completo al jugador, sin que haya en ella ningún interés
material ni se obtenga en ella provecho alguno, que se ejecuta dentro
de un determinado tiempo y un determinado espacio, que se desarrolla
en un orden sometido a reglas y que da origen a asociaciones que
propenden a rodearse de misterio o a disfrazase para destacarse del
mundo habitual. (Homo Ludens, p.26)."


